Poesía

Toda la plenitud de la música

Nuestras vírgenes suicidas

A orillas del Paraná,
tres niñas morenas juegan
a escupirle a la luna.
No piden monedas,
piden ojo
por ojo.
Se revuelcan al lado de la fogata
de tres adultos.
Se golpean cuerpo a cuerpo a cuerpo.
Se manosean con ademanes sexuales,
como si fueran un museo del daño.
Una mujer espantapájaros les dice:
-Volá, volá, volá de acá.
Las tres nenas se ríen con picardía,
saltan a la correntada como si tuvieran alas secretas
y caen al agua.
Pero el río no las devuelve a la superficie.
Se las lleva como si fuera un hombre,
se las queda como si fuera un padre.
A ninguna de ellas
transforma en flor del Irupé.